Créditos difíciles, qué son exactamente

Ser trabajador por cuenta propia no es fácil, una de las principales trabas con las que nos encontramos es el acceso a la financiación. Conseguir un préstamo para autónomos es más difícil, que solicitar un crédito como trabajadores por cuenta ajena. Estas opciones de acceso a la financiación se recrudecieron más con la llegada de la crisis, sin embargo, poco a poco, las entidades y compañías de crédito vuelven a prestar dinero a los autónomos, aunque no al mismo nivel que para el resto de trabajadores.

La nómina, más que un simple papel

Este es el principal obstáculo que separa a los autónomos de la financiación: no contar con nómina. No el documento como tal, sino lo que representa, la garantía de contar con unos ingresos estables, fijos y periódicos. Los trabajadores por cuenta propia, de cara al prestatario, representan un perfil más inestable y de mayor riesgo, puesto que existen diversos factores que pueden condicionar su salario:

De esta forma, para tener opciones de conseguir la aprobación de un préstamo, los autónomos deberán demostrar que poseen un negocio con beneficios estables, cuyas perspectivas de futuro apuntan en una línea de crecimiento.

Préstamos para autónomos, ¿más fácil con un prestamista?

Aunque la banca tradicional ha vuelto a la senda de la financiación, lo cierto es que las empresas de capital privado son más proclives a conceder financiación, sobre todo si somos autónomos. El motivo es simple, los prestamistas están dispuestos a asumir un riesgo más elevado que los bancos, a cambio de un coste más elevado.

Conseguir un préstamo para autónomos con una entidad no es imposible, el primer paso debe ser negociar con nuestro banco, en el que tenemos nuestras cuentas domiciliadas, la posibilidad de obtener financiación. Si nuestra entidad se niega podemos contemplar la posibilidad de pedir un crédito a una compañía privada.

En función del importe que necesitemos y del fin de la financiación, las empresas de capital privado ofrecen un abanico de posibilidades, en cuanto a modelos de préstamos. Desde minicréditos, cuyos importes pueden ascender a los 1.200 euros, hasta préstamos con garantía hipotecaria, como el de SuizaInvest que concede hasta 300.000 euros, pasando por créditos rápidos.

Requisitos para conseguir préstamos para autónomos

Hay una serie de condiciones básicas que deberemos cumplir para contratar un préstamo sin nómina, pero hay que dejar claro que cada compañía tiene sus requisitos particulares. Por este motivo deberemos pedir la información pertinente antes de empezar con los trámites.

De cara a los prestamistas no es lo mismo pedir un crédito para financiar un proyecto particular que solicitarlo como instrumento de financiación para empresas, con el que obtener liquidez para un negocio. El nivel de fiabilidad varía ostensiblemente, por lo que las compañías querrán asegurarse de una serie de cosas antes de conceder préstamos para autónomos.

Para empezar, nuestro negocio tendrá que estar registrado en España. También es posible que nos exijan una facturación anual mínima. La cifra variará según el importe que solicitemos y nuestro perfil.

Otro aspecto que las entidades tendrán en cuenta será los años de antigüedad de nuestro negocio. Para acceder a gran parte de los préstamos para autónomos, nuestra empresa deberá llevar un mínimo de meses o años operando. Así podrán valorar en cierta manera la viabilidad de nuestra actividad.

¿Qué documentos hay que presentar?

Todavía hoy en día hay varias entidades reticentes a conceder crédito a aquellos que trabajamos por nuestra cuenta por el hecho de que no haya una nómina, por eso piden más documentación que a clientes con una nómina fija. Pero los documentos esenciales que deberemos tener en regla son los siguientes:

Las 3 alternativas para conseguir dinero para nuestro negocio

Además de los préstamos autónomos o las líneas de crédito, el mercado financiero ofrece otras posibilidades de conseguir financiación exclusiva para nuestro negocio:

Un préstamo personal sería otra de nuestras posibilidades, con el que podemos llegar a solicitar 60.000 euros. Con estas cantidades podemos dar una inyección inmediata de dinero a nuestro negocio para darle un aire nuevo. Estos créditos tienen plazos de reembolso de hasta varios años, de modo que nos será más fácil devolver el importe más los intereses siempre que nos organicemos bien. De modo que hay que ir con ojo.